| Macario Schettino Bolsas y recuperación 21 de abril de 2009 |
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| www.macario.com.mx En lo que pareciera el clímax del pleito subterráneo entre la Comisión Federal de Telecomunicaciones y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la primera acaba de expedir un ordenamiento que le enmienda la plana a la segunda Y también hemos señalado que eso no significa que en un par de semanas estemos creciendo, sino sólo que la caída será menor. Dicho de otra forma, poco a poco las cosas estarán mejor, comparando con el día anterior, pero seguirán siendo bastante peores de lo que vivimos en los últimos años. Por ejemplo, la industria de Estados Unidos está al nivel de 2001, y los precios de las casas en ese país al nivel de 2003. En México, la industria se encuentra más o menos como estaba en 2002. Y las bolsas de valores andan por los mismos niveles: la de Nueva York más o menos comparable con 2003 y la de México por ahí de 2006. Para regresar a los mejores momentos recientes, que ocurrieron en 2007, habrá que esperar varios años, tanto en cuestión financiera, como en precios de bienes raíces (en Estados Unidos) o en producción. Aclaro lo de los precios de bienes raíces porque en México la crisis de 1995 provocó una corrección que ha permitido que ahora las cosas no sean graves en este sector. También por eso la bolsa sufre menos en México, comparado con Estados Unidos o con la mayoría de los mercados bursátiles. Pero decíamos que si bien las caídas deben ser cada vez menores, esto no significa que rápidamente recuperemos los niveles máximos que tuvimos. En el caso de las bolsas de valores, más que pensar en esos máximos, la señal importante de recuperación será la estabilidad. En otras palabras, no existe ninguna razón para pensar que después de la gran caída que han sufrido los mercados registren una inmensa alza que los vuelva a poner en los niveles de 2007 ó 2008. Eso no lo vamos a ver sino después de muchos años. Como recordatorio, con la Gran Depresión, la Bolsa de Nueva York no recuperó el nivel que tenía en octubre de 1929 sino hasta inicios de 1955, esto es 26 años después. En una crisis inmobiliaria más reciente, la de Japón, la bolsa de valores, 20 años después, apenas vale una cuarta parte de lo que valía en 1989. Así que aunque ahora las cosas no sean tan graves, para regresar a los niveles previos vamos a tardar un buen rato. Por eso me parece que no debemos atender el nivel de las bolsas, sino su comportamiento. En otras palabras, la economía estará en plena recuperación cuando la variación en las bolsas regrese a los niveles previos a la crisis. Para ejemplificar, usaré los datos del índice SP500 de la Bolsa de Nueva York. Es un índice mucho más amplio que el Dow Jones, que apenas tiene tres decenas de acciones, y por ello es mejor indicador del comportamiento de la economía. Entre la recesión de 2001-2003 y la actual, este indicador solía moverse medio punto porcentual cada día. A veces subía, a veces bajaba, pero lo normal es que esos movimientos fuesen de 0.5%, en promedio. Durante la recesión de 2001-2003, esos movimientos fueron prácticamente tres veces mayores. En la actual, seis veces más grandes, el doble de la recesión anterior. En otras palabras, de agosto pasado a la fecha la Bolsa de Nueva York acostumbra moverse 3% cada día, hacia arriba o hacia abajo, aunque más hacia abajo, como sabemos. Por eso un comportamiento como el de ayer no tiene nada de excepcional, salvo confirmar que seguimos en una situación muy volátil. El asunto estuvo verdaderamente grave en los últimos tres meses del año pasado, cuando esa variación llegó a superar 5%, es decir, la bolsa caía (o subía, pero pocas veces) más de 5% en un solo día. En este año, esos movimientos han alcanzado, cuando mucho, 3% que mencionábamos, y durante marzo y los primeros días de abril se ha parecido más a una recesión "normal", es decir, con variaciones del orden de 1.5% diario. Comparado con esa variación, el dato de ayer sí resulta elevado, pero nada extraordinario. Es un resultado perfectamente esperable en un período de gran variación como el que hemos tenido. La explicación del por qué los inversionistas venden más o menos cada día no necesariamente existe, basta con que estemos en un período de nerviosismo para que ocurran estos fenómenos. A veces sin ninguna razón detrás. El comportamiento de la bolsa de valores de Nueva York en los seis meses que llevamos de profunda crisis es muy ilustrativo de lo que hemos comentado en ese mismo tiempo aquí. En la primera mitad, de octubre a diciembre, la situación era muy grave, porque no había una idea clara del tamaño del problema, ni de cómo lo enfrentaría el gobierno de Estados Unidos. Es más, buena parte de ese tiempo ni siquiera se sabía quiénes estarían en ese gobierno. En los tres meses siguientes, los nervios fueron menores, pero nada despreciables. De hecho, la variación es, en promedio, del doble de la que vemos en una recesión "normal" como la de 2001. Hacia el final de ese período, es decir, en las últimas cuatro o cinco semanas, la variación ha sido menor, y se acerca ya a la que vimos en la recesión anterior. En las próximas semanas, si la economía efectivamente empieza a recuperarse lentamente y los rescates financieros alcanzan, la variación se irá reduciendo aún más. Los elementos clave son, entonces, esta recuperación de la economía (que basta con que deje de caer a plomo) y el flujo de los rescates. Este último dato será fundamental para las bolsas. Aquí hemos insistido en que la cantidad de dinero que tendrá que usarse para el rescate ronda 20% del PIB de Estados Unidos, es decir, alrededor de 3 billones de dólares (de 12 ceros). A la fecha, los diversos compromisos del gobierno estadounidense son inferiores a esa cifra, pero no parece existir obstáculo para que crezcan lo necesario. De cualquier forma, operar esa cantidad de dinero no es cosa que pueda hacerse en pocas semanas, y por ello no existe ninguna razón para esperar que las bolsas regresen a un nivel "normal" de variación por unos meses más. Si todo sigue como va, y no tenemos ninguna mala sorpresa, es muy probable que la recuperación de la economía global sea muy clara antes de que se cumpla un año de la quiebra de Lehman. La recesión habrá durado, con la fecha de inicio oficial en diciembre de 2007, un poco más de 18 meses. Pero regresar a los niveles previos, como le comentaba antes, requerirá todavía varios años más. Si todo sigue como va, ésta habrá sido una gran recesión, pero no una gran depresión. Ojalá así sea.
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Columna de Macario Schettino en El Universal (21/04/09)
26 abr 09 Autor: Luis Guillermo En: Artículos recomendados1 comentario
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SUSCRÍBETE AL BLOG Y RECÍBELO EN TU EMAIL: Luis Guillermo Colín Villavicencio es Licenciado en Relaciones por el ITESM, Campus Monterrey. Cuenta con dos maestrías, una en Derecho Comercial Internacional por el ITESM y otra en Extranjería y Movimiento Transancional de Personas por la Universidad Europea de Madrid. Ha trabajado en el servicio exterior mexicano. Dirigió durante 5 años la Licenciatura en Relaciones Internacionales del Tec de Monterrey, Campus Estado de México. Actualmente es profesor de la Licenciatura en Relaciones Internacionales en el ITESM, Campus Estado de México y en el Campus Santa Fé. Contacto: contacto@luisguillermocolin.com////VISITA: www.luisguillermocolin.com Visitantes al blog desde Febrero, 2009.free hit counter

Ericka Peña
29 abr 2009 | 07:38 AM
Pues es muy obvio que tomará tiempo para que las cosas vuelvan a la normalidad, es como el dicho… "Roma no fue construida en un día", y me imagino que después de haberla invadido, tampoco fue tan fácil re-estructurar lo que fue destruido.
Incluso, aunque no estoy familiarizada con las depresiones y sus consecuencias jaja, me parece de lo más normal este proceso.