| El dedo moderno |
Sergio Aguayo Quezada
25 Feb. 09![]()
A la memoria de la Beba Pecanins.
El presidencialismo autoritario fue heredado por las televisoras que se empeñan en modernizar el "dedazo". No basta con reconocerlo y lamentarlo; mejor reflexionemos sobre la forma de frenar esta amenaza al interés general.
¿Qué tanto influyen las televisoras en las elecciones mexicanas? Esa pregunta estuvo tras una investigación realizada con Miguel Acosta Valverde y Javier Treviño Rangel. El resultado es un libro, Democracia: medios de comunicación y elecciones en México (disponible en www.sergioaguayo.org), que revisa la forma en que transmitieron las televisoras privadas y públicas la presidencial del 2006, 13 elecciones estatales realizadas en el 2007 y el 2008, y la discusión en la Suprema Corte de la Ley Televisa. A continuación presento las principales conclusiones centradas en las televisoras privadas (en otra ocasión hablaré de las públicas).
Las televisoras como instrumento. A los medios no puede responsabilizárseles por los spots de los partidos, ni por las campañas negativas desencadenadas por Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional en marzo del 2006. La promoción del miedo fue la principal novedad de aquella campaña, el factor más determinante en los resultados electorales, y un claro retroceso en la calidad de la democracia. No fue un hecho aislado; enlodar al adversario fue imitado por los otros partidos en los comicios locales del 2007 y el 2008.
Las televisoras como protagonistas. Huele a naftalina aquella frase de Emilio Azcárraga Milmo presentándose como "soldado del PRI". Las televisoras privadas ya alcanzaron la mayoría de edad y no obedecen los dictados de Gobernación o Los Pinos; actúan en defensa de sus intereses. Por esa autonomía tendieron a la inequidad en los tiempos y a la parcialidad en el contenido de los noticiarios dedicado a partidos y candidatos entre el 2006 y el 2008. Dado que su futuro depende en buena medida de quién será el próximo Presidente, resulta totalmente lógico que estén intentando convertirse en el factor decisivo en el 2012. El "dedazo" se moderniza.
Honor a quien honor merece. Jesús Reyes Heroles utilizaba su prosa como plastilina para capturar la esencia de la política nacional. En abril de 1977 se fue al agitado Guerrero para advertir sobre los riesgos de "volver al México bronco y violento". En agosto del mismo año propuso como alternativa una limitada pero importante reforma electoral. Reconocía que pecaba de "gradualismo", pero lo asumía sin timideces porque estaba convencido de que "este método nos ha permitido alcanzar metas firmes y no exponer al país a fuertes retrocesos por avances deslumbrantes". México no estaba para esos "avances súbitos, progresos casi instantáneos" que encandilaban a una parte de la juventud de aquellos años.
De entonces a la fecha nos hemos doctorado varias veces en gradualismo, y algunos de los avances que hemos tenido están como atrapados en arenas movedizas. Tomemos, a manera de ejemplo, el "dedazo", ese orgasmo de autoritarismo durante el cual los presidentes llevaban a su expresión más pura su omnipotencia para, en un elaborado ritual, entregar el cargo a quien habían elegido. La tentación de nombrar al sucesor es irresistible y poseyó a Vicente Fox, quien todavía se vanagloria de haber llevado a la victoria a Felipe Calderón. Ahora bien, si uno observa con atención lo acontecido en el recambio presidencial del 2006, Fox compartió el "dedazo" con otros integrantes de la élite gobernante pública y privada. Y en el Olimpo del poder mexicano relumbran las televisoras.
Desde que llegó la alternancia es notable la audacia de las televisoras, quienes han incrementado exponencialmente su fuerza. Resulta lógico suponer que harán lo posible para convertirse en el factor principal tras la selección del sucesor de Felipe Calderón. Es posible que tengan éxito porque la mayor parte de los árbitros electorales, los partidos y los políticos han hecho hasta lo imposible por congraciarse con las televisoras. Sin embargo, se han dado excepciones. Vale la pena revisar los casos exitosos de resistencia al autoritarismo de nuevo cuño.
Durante el sexenio de Vicente Fox las televisoras recibieron beneficios enormes. Si fuera una telenovela podríamos agruparla en cuatro grandes partes: el "decretazo" del 10 de octubre del 2002; la "Toma del Chiquihuite" por TV Azteca en diciembre del mismo año; los permisos para 130 casas de juego concedidos a una filial de Televisa en mayo del 2005; y, finalmente, la Ley Televisa. La más importante es, sin duda alguna, esta última.
En diciembre del 2005 los diputados de todos los partidos aprobaron por unanimidad la mentada ley demostrando que ellos también levantaban el dedo cuando se los ordenaba el patrón. Meses después, 47 senadores presentaron un recurso de inconstitucionalidad que llevó a uno de los momentos más gloriosos de la Suprema Corte. Fue un grito de independencia inútil porque el Legislativo no ha seguido la instrucción de la Corte. El servilismo fue reeditado por cinco consejeros del Instituto Federal Electoral quienes perdonaron, el 13 de febrero de este año, una multa a las televisoras. Una semana después el mismo consejo decidió, de manera unánime, aplicarles una multa. ¿Por qué cambiaron de opinión los consejeros? Una razón fue el peso, en sus carreras futuras, de la condena unánime del "círculo rojo" a los cinco consejeros electorales.
Lo anterior deja una lección bien elemental. Si deseamos enfrentar las nuevas formas de autoritarismo debemos alejarnos del esquematismo y la caricaturización de la política y sus protagonistas; el cambio se construye respaldando a, y respaldándose en, los funcionarios y políticos dispuestos a tomar en cuenta el interés general. Aun cuando a veces hay la sensación de que no ha cambiado nada, bajo ciertas condiciones la indignación de la opinión pública sí tiene efectos. En la democracia no basta con invocar el bien común; hay que defenderlo con determinación, eficacia e imaginación.
La Miscelánea
Visité el pasado lunes la Cámara de Diputados donde el Tec de Monterrey y la Universidad de Harvard organizaron un foro sobre los vapuleados derechos humanos. Me llamó la atención el descuido del legislativo hacia el medio ambiente. Mientras que un buen número de instituciones públicas ya proscribieron los nocivos vasos de unicel y de plástico para ingerir líquidos, en la Cámara siguen utilizándolos.

Ocultar la verdad convenientemente. Para darnos un ligero quemón sobre todo este penoso asunto lean el libro “Los silencios de la democracia” por Eduardo Cruz Vázquez. En este libro un grupo de destacados periodistas desentrañan todo lo que ha ocurrido en los medios de comunicación desde el movimiento estudiantil del 68.
Sin duda alguna los medios de comunicación han jugado un papel super importante con lo que respecta a la política ya que han publicado una infinidad de noticias, videoescandalos, etc. La verdad es que yo si creo que los medios de comunicaicón influyen mucho cuando se trata de tomar una decisión como lo son las elecciones y esto es porque al ver todos los mal manejos que se dan que si del PAN o del PRD o del PRI o de cualquier partido nos hacen pensar que la verdad ya todos los políticos son iguales y que´al final va a ganar un partido pero las cosas van a seguir siendo las mismas.
Por otro lado actualmente estan todos los anuncios del IFE en donde podemos ver que se traen unn relajo por si lo dice la Reforma Electoral o no y si es valido lo que estan haciendo, etc.
Y que decir de los consejeros que se arrepintieron de su aumento por el descontento qeu todos nosotros estabamos generando
si la verdad los medio de comunicacion es un buen instrumento para los partidos politicos. ya que ellos ultilizan atravez de television, radio y internet para publicar sus propuestas y atacar otro partido. y tambien entre partidos politicos y el televisora tiene muchos interes economico, es por eso para que le conviene, muchas veces se oculta la verdad y ya que con la nuevas reglas de IFE se limitaron las tiempos de campañas, pero para los partidos politicos siempre busca salidas para beneficiar a sus campañas politicas.
Que tal que ahora con el poder que tienen las televisoras, en estos momentos ellas serán las responsables de los resultados en próximas elecciones... ok ok tal vez exageré un poco pero definitivamente podemos ver como las televisoras tienen un poder impresionante sobre las elecciones, por la publicidad y la propaganda, y no sólo las televisoras, como dice minghui también la radio e internet ya que no sólo los partidos suben sus propuestas, también están los famosisimos blogs q sólo hacen criticas.
Los medios de comunicación nos influyen, nos tienen en su poder, pero esto no es noticia nueva es por todos conocida esa teoría que dice que solo las élites políticas tienen la información concreta de los hechos, es decir que los poderosos de nuestro país tienen y conocen información que nosotros nunca nos imaginaríamos.
En fin las televisoras y otros medios solo nos muestran lo que ellos consideran que debemos saber, rompiendo con la objetividad que como medio de comunicación deben otorgar a su auditorio.
¡Pero por supuesto que los medios de comunicación influyen en las elecciones políticas! Y no sólo en este tema, influyen en la moda, en los gustos musicales que debes de tener, en los estereotipos de belleza que debemos alabar, bueno... decir que influyen prácticamente en todo no queda tan fuera de lugar después de todo.
Lástima en verdad, por la gente que se deja influenciar. Por aquellos que prenden su monitor y no se despegan ningún segundo de la programación televisiva, ni siquiera cuando transmiten más comerciales que programa... y todavía dijeramos: "bueeeeno! la publicidad en México es súper cool!", pero noooo! Comerciales que pareciera los hace mi sobrino... bah!
Como decía, qué pena que la sociedad se deje influir. Una cosa es utilizar a la televisión como un fin que entretenga y nos haga pasar el tiempo, pero otra muy diferente es creer, ciegamente o no, todo lo que te presentan. No saber diferenciar cuando un político propone en verdad soluciones y vela por los intereses del país para un mejor desarrollo, a cuando su publicidad sólo se basa en dañar la imagen del otro, como si todos fueran santos...
Marx alguna vez dijo: "la religión es el opio del pueblo". Sólo que en su época la televisión aún no era la protagonista, sino la frase hubiera dicho también, "la religión yyyy los medios de comunicación..."
Los medios de comunicación influyen en todo. Desde "como es una mujer bonita", que ropa usar, que articulos consumir y lo mismo con los políticos. El problema de muchos televidentes es que no reflexionan acerca de lo que ven en la tele y todo lo que salga en la tele es verdad para ellos. Si no reflexionan acerca de eso y no lo cuestionan, no se estará logrando nada, seguirán votando ciegamente porque eso es lo que les dice la televisión.
El impacto que los medios de comunicación tienen en la sociedad actual (principalmente la TV) es enorme y muchas veces la comprensión de este fenómeno va más allá de nuestra capacidad de análisis. Como ya mencionaban mis compañeros tenemos que INFLUYEN ABSOLUTAMENTE EN TODO y TODOS. Esto es utilizado habilmente por los que están en el poder para la imposición de ideologías, eliminando, de una manera muy sutíl y paulatina, el sentido analítico de las personas convirtiendo una sinestra frase en una realidad: "Si lo dicen en la TV, es cierto".
Ese es un problema en nuestra sociedad donde la gente no analiza lo que ve, escucha simplemente lo ve y lo escucha porque la novelas se han encargado de esto por 50 años dice Sergio: “Las televisoras privadas ya alcanzaron la mayoría de edad y no obedecen los dictados de Gobernación o Los Pinos” no imponen los suyos propios y ya que esto no está cambiando, prefiero enfocar el comentario a la ultima parte de la columna donde se escucha gritar fuertemente a nuestra planeta, porque estamos tan preocupados de la situación política de nuestro país(lo cual es comprensible y hasta correcto pero) no es primero nuestra tierra ella lleva viviendo aquí mucho antes de nosotros y solo toma la tribuna para decir -¡No más vasos de unicel ¡ porque sin duda yo también se algo de leyes y la ultima vez no les gusto mi protesta de olas allá en Tailandia-.
El tema es no tomar demasiado en serio a los medios, no abstraerse de ellos, pero pensar para luego existir, no reciclar el discurso expuesto y eso que soy una pre-comunicóloga, pero por lo mismo: porque soy soñadora y me gusta pensar en un cambio futuro positivo y libre en las mentes. (¿Será que estoy haciendo lo mismo con este comentario, justo ahora?..ehm..). Aclamamos libertad, y ésta también debe ser interna. Estoy de acuerdo en la base de que las campañas sean más limitadas y objetivas, dentro de lo relativo de la objetividad, sé que puede ser complejo delimitarlo; pero no es tan difícil: sólo exponer lo que uno ofrece sin meterse con el resto, en cuestión de un partido; la verdad a mí no me caía en gracia la propaganda de la época de Fox, entre "Chachalacas, La-Vestida y el : Hoy-Hoy-Hoy!" para aventarse tierra unos a otros.