Rebelión cívica |
Sergio Aguayo Quezada
18 Feb. 09![]()
Quienes gobiernan este país siguen luciéndose y engalanan, todavía más, el firmamento de nuestras impunidades.
Luis Téllez asegura que Carlos Salinas "se robó la mitad" de los 857 millones de dólares que recibió de la "partida secreta", pero lo dice cuando ya prescribió cualquier posible responsabilidad... cinco consejeros del Instituto Federal Electoral (Marco Baños, Francisco Guerrero, Marco Antonio Gómez, Benito Nacif y Arturo Sánchez) se lucen con dinero ajeno y se someten, vasallos, ante las televisoras a las cuales ahorran una multa millonaria... la Suprema Corte hilvana un razonamiento jurídico impecable, para dejar sin castigo las gravísimas violaciones a los derechos humanos cometidas en Atenco... Podría continuar enumerando los atropellos a los derechos de víctimas y ciudadanos pero es tan desgastante hacerlo que reoriento la reflexión a lo que podríamos hacer para frenar la rampante degradación de la política.
En el venerable Colegio de México soplan vientos de renovación. El miércoles 11 de febrero su presidente, Javier Garcíadiego, inauguró un evento internacional que dedicó la mayor parte de su tiempo a esclarecer por qué no se han castigado, en México, las gravísimas violaciones a los derechos humanos. Volvió a revisarse la tragedia de los desaparecidos, se hizo una disección de la amnistía de facto concedida en los hechos por el gobierno de Vicente Fox, y se revisó la indiferencia de Felipe Calderón hacia el tema.
En el evento de un día se fue más allá de la denuncia y la protesta; se incursionó en la propuesta. Reconocimos, de entrada, la ingenuidad de quienes creímos que bastaba con la alternancia y el federalismo para que la justicia deslumbrara. Sigue sin notarse el arribo de los exopositores al poder. También se aceptó la incapacidad de intelectuales, organizaciones de derechos humanos y víctimas para acordar una agenda mínima contra la impunidad. Influyó la renuencia a asumir a plenitud una de las reglas centrales de la democracia: es inevitable dialogar, interactuar, negociar con la autoridad para empujar una agenda con principios. Y en ello no basta con tener la razón; para tener éxito debe combinarse la determinación con la eficacia y la imaginación. En realidad se trata de construir una verdadera oposición a la corrupción y la impunidad. Y eso requiere avanzar, cuando menos, en cinco frentes.
Primero. Individuos, grupos e instituciones necesitan de una agenda mínima que parte del reconocimiento de que nadie tiene la fórmula mágica, o la capacidad para imponerla a quienes toman decisiones. Cualquier consenso requiere de la unidad construida sobre el respeto a las diferencias.
Segundo. Huir del esquematismo y la caricaturización de la política y sus protagonistas. Es indudable que existe una línea de continuidad entre pasado y presente, pero sería un error concluir, por ejemplo, que la Suprema Corte no ha evolucionado; basta recordar cómo rechazó, en el 2007, la Ley Televisa. En el caso del IFE cuatro consejeros mantuvieron la dignidad y estuvieron dispuestos a enfrentarse a Televisa y TV Azteca: Virgilio Andrade, Macarita Elizondo, Alfredo Figueroa y Leonardo Valdés.
Tercero. Generar conocimiento de excelencia. Hace falta entender mejor los patrones de la continuidad entre la impunidad del pasado y el presente, y las diferencias que hay en las posturas de los actores porque el cambio se construye sobre la identificación de aquellos funcionarios dispuestos a tomar en cuenta el interés general. Es también prioritario combatir las nuevas formas de opacidad. Es grotesco que los expedientes de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), depositados en el Archivo General de la Nación, tengan como cancerbero a un exintegrante de la DFS. Es ofensivo que cuando se pregunte a la Procuraduría General de la República sobre el destino de los expedientes de la fiscalía especial contra delitos del pasado, se haga la desentendida.
Cuarto. Faltan nuevos métodos. Por ejemplo, tiene que ampliarse la utilización del litigio estratégico, una herramienta indispensable para defender víctimas y presionar autoridades. Otra innovación supone mejorar la forma en que se acompaña a las ciudadanas y ciudadanos que desean representar la nueva agenda social compitiendo por un cargo de elección popular o por la titularidad de los organismos públicos de derechos humanos (me anticipo a las críticas haciendo dos precisiones: es legítimo buscar cargos públicos pero expresarlo no significa, en mi caso, que los procure o los acepte).
Y quinto. La nueva agenda es tan variada que podría extenderse y quedar diluida en la irrelevancia. El hilo conductor que daría coherencia a los múltiples asuntos es seleccionar un ramillete de casos paradigmáticos que confirmen la inexistencia, en México, de un Estado de derecho para dar a conocer, en el exterior, la indefensión en que nos encontramos. Un síntoma de lo que está sucediendo es que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ya tiene, según algunas fuentes, alrededor de 400 casos de quienes buscan fuera lo que se les niega dentro.
Aunque es imposible hacer pronósticos, se están dando las condiciones, en este país y su entorno exterior, para la formulación de una agenda mínima que aliente a un frente amplio contra la impunidad y la corrupción. Hay hartazgo de los gobernantes, y cansancio por el marasmo ciudadano. Esta rebelión cívica está surgiendo en torno a una idea elemental pero profunda: la verdad y la justicia pertenecen a quienes las conquistan.
La miscelánea
Mi columna de la semana pasada ("Los simuladores", 11 de febrero del 2009) provocó una llamada del ingeniero Raúl Salinas de Gortari, el cual me señaló una imprecisión: en su famoso diálogo con su hermana Adriana, transmitido por Televisa el 10 de octubre del 2000, Raúl dijo, a propósito del trasiego de fondos públicos a cuentas privadas, que iba a "decir qué fondos salieron del erario público para que se devuelvan". Mi error consistió en haber desprendido de esas palabras que Raúl "sacó del país" esos fondos... A los interesados en la relación entre las televisoras y la democracia sugiero un par de libros en los cuales soy coautor. El primero es un trabajo agotado hace tiempo Urnas y pantallas. La batalla por la información (Océano, 1997); el segundo acaba de salir, Democracia: medios de comunicación y elecciones en México (Fundar, 2009). Ambos pueden descargarse gratuitamente de www.sergioaguayo.org.

juan rodriguez
20 feb 2009 | 04:35 PM
Bueno pues sin duda como dice Sergio Aguayo es alentador ke haya personas e instituciones que se procupen por mejorar la situcacion en general de nuestro pais; pero a pesar de ke es muy bueno y muy importante que se realizen planes o pautas a seguir para conseguir este objetio, pienso ke mas importante es ahora buscar como llevar a cabo estos pasos y la manera de conseguir la unidad necesaria mencionada para hacerlo, porke planes es "sencillo" hacerlos pero llevarlos a cabo es mas complicado hablando de el hecho ke se trata de cierta manera de cambiar a un pais entero. Esperemos ke las personas de las ke depende todo esto tengan la disposicion de llevar a cabo esto de una manera limpia.
Buen fin y ke ganen Pumas, River y Liverpool
Karen Sujo
21 feb 2009 | 05:21 PM
Tiene razón, lo que hay que hacer es luchar contra la impunidad y la corrupción, pero aunque suenan muy bonitos estos frentes, seguimos viendo al heroico IFE dejando a las televisoras impunes cuando se rompen las reglas. El jueves pasado nos dijeron que hicieron esto porque pensaban que es mejor la negociación al castigo. Según lo que yo sé cuando se aplica la ley a civiles no hay negociación, a menos que queramos dar mordida. Fuera de eso creo que estos frentes serían buenos para nosotros si de verdad los aplicásemos.
Aletse Guzmán
22 feb 2009 | 07:02 PM
¿Cómo luchar si ni siquiera se es capaz de admitir concretamente nuestros errores? Para combatir la impunidad y la corrupción es necesario admitir donde está el error concretamente y no tratar de justificarlo, quitarle su valor o (ya en el peor de los casos) no admitirlo. Se trata de enfrentar con valor y dignidad a la crisis a la que nos estamos enfrentando, ya sea esta social, económica o hasta moral. Debemos ser más concisos, realistas y honestos. Ya no hay que buscar justificaciones sino soluciones.
Ana Uribe
22 feb 2009 | 08:34 PM
Hace poco esuché la postura de uno de los pensadores ilustrados (del cual no me acuerdo su nombre) que decía que la soberanía residía en el pueblo, pero éste le otorgaba el poder al Estado. Cualquier ciudadano mexicano sabe perfectamente cuál es la peor peste existente en nuestro país: la corrupción.
Y ni que decir de los consejeros del IFE, simplemente sinismo y en cierto modo descepción es lo único que me inspiran. ¿Cómo es posible que siendo parte de la "autoridad" electoral, haya emitido el fallo y no sancionaron como se debió a televisa y a tv azteca?
La sesión de los consejeros Arturo Sánchez y Marco Antonio Baños el pasado jueves en el Salón de Congresos tuvo sus pros y sus contras. Por un lado, los asistentes escucharon las opiniones de aquellos que perdonaron a las televisoras y las supuestas razones que tuvieron para actuar de tal modo, argumentando que en base a la ley actuaron "correctamente". Explicaron que su objetivo principal es promover unas elecciones que motiven a los ciudadanos a votar. Pero me pregunto yo ¿no pensaron que con esta actitud, provocan sentimientos de desconfianza por parte de las personas hacia el IFE?, ¿que ganas nos quedan de votar si somos testigos de hechos como este?
Personalmente hubiera preferido que las preguntas que los expectadores les realizamos a los consejeros hubieran sido en persona y no por escrito, para así recibir una respuesta más directa por parte de los consejeros.
Pero en fin, sólo espero que llegue el día en el que en verdad sea el pueblo quien recupere sus valores y derechos perdidos.
Luis Alberto Medina Lobo
23 feb 2009 | 02:06 AM
Es refrescante leer que se está haciendo algo al respecto para desmenuzar que es lo que se está "haciendo mal" a la hora de impartir justicia y los errores que se cometen creando leyes que no están bien fundamentadas, y que por la misma razón al quererse aplicar obtienen resultados turbios que se prestan a malinterpretaciones por parte nuestra (simples mortales que no adivinamos que estaban pensando los legisladores a la hora de aprobar las leyes que han causado tanta polémica dentro y fuera de estos muros electrónicos). El Colegio de México no está (relativamente) lejos de San Lázaro, tal vez no les caería mal a nuestros "representantes" darse una vuelta para estudiar algún curso sobre Ciencia Política en México... Digo, ganando alrededor de 100,000 pesos mensuales el dinero no es un problema, además... dicen que la educación es una inversión y de esta manera todos salimos ganando... Ellos más educados y nosotros mejor gobernados. No creen?
Ma. Fernanda Bermúdez
23 feb 2009 | 04:03 AM
Si bien sabemos todos lo que nos rige es la corrupción y esto es porque todo movimiento que se quiera hacer, cualquier problema judicial, etc. se resuelve con una mordida y ahi se acaba el problema! Y pues creo que el gobierno quiere darle fin a esta situación pero el punto es ver si lo van a conseguir porque ya la mayoría de los funcionarios públicos estan demasiado acostumbrados al asunto de la corrupción e incluso no sera fácil quitar este problema ya que se tiene que trabajar mucho! y yo creo que muchos de los funcionarios públicos no se van a querer deshacer tan rapidamente de la entrade de dinero extra.
Erick Aguilera
23 feb 2009 | 03:21 PM
Todos sabemos lo que pasa en nuestro pais y la situación de todo tipo en que estamos viviendo en contra de la corrupción de movidas bajo la mesa y asi, Estoy "de acuerdo" en los puntos que se tienen que dar para luchar contra estos problemas que tanto nos afectan a todos (bueno solo al pueblo) pero.... pues son solo sugerencias.. . Por ejemplo en nuestra constitución para que queremos más leyes, no hacen falta leyes lo que hace falta es que se cumplan, servidores públicos que realmente las cumplan. Pero bueno espero que todo sañga bien ya en verdad.
Nancy Estrada Campa
23 feb 2009 | 03:31 PM
Definitivamente la corrupción es un gran problema en México.
Pero que vergüenza que tengamos que decirlo así como así : " todo se resuelve con una mordida ".
Estoy de acuerdo que gran parte de la solución esta en manos de nuestros gobernantes, pero también creo que no podemos exigir que no haya corrupción si nosotros mismos resolvemos todo de esta manera...
En cuanto a los consejeros del IFE , me impresiona la habilidad verbal que tienen, ya que en la conferencia dijeron tantas cosas que sonaban tan "bonito" que pareciera que todo era verdad, tal como ellos lo decían : negociar antes de castigar; pero como alguien ya lo mencionó, apoco si yo me robo una lana, y mato a alguien, van a negociar conmigo?
Yunyuney Martínez Morales
23 feb 2009 | 03:53 PM
Ya basta, dejemos de pelear y comencemos a actuar, hay tantas cosas por hacer en este país que perdiendo el tiempo en disputas ideológicas no vamos a conseguir nada. El respeto a la pluralidad es uno de los valores principales que debemos tener en cuenta al entrar en una participación pública.
karen cervantes
23 feb 2009 | 04:52 PM
Porfavor señores, menos pelea y más acción, en vez de estar justificandose y ver por medio de peleas y difamaciones quien tiene o no la razon. Como dice Sergio Aguayo necesitamos nuevos métodos e innovaciones que nos dirigan a resolver las cuestiones necesarias para el pais y para satisfacer las necesidades prioritarias.
Ericka Peña
26 feb 2009 | 06:04 AM
¡Perfecto! Se ha hablado más de propuestas que de quejas. Me parece perfectísimo. Sólo quiero apuntar algo que me parece relevante. Esta nueva revolución pretende ir en contra de las acciones de corrupción que se realizan en el país. ¡Claro! Fácil es criticar al otro, pero alguna vez se han preguntado, ¿cuántas veces no he dado yo una mordida para terminar más rápido mi "asunto"? Me parece que lo mejor es comenzar una revolución en la sociedad misma, en nosotros mismos. El ideario colectivo mismo lo dice! "El que no tranza no avanza" Y ahí van todos siguiendo la consigna como si fuera mandato divino. La revolución en contra de los actos de los cuales nos persignamos debe empezar por nosotros mismos. Punto.
Yosue Shalom Lopez Castillo
10 mar 2009 | 02:24 PM
Aguayo siempre tiene columnas muy críticas, esta no es la excepción, sin embargo en esta propone más y me parece más objetivo. En México la impunidad y la corrupción es un problema muy arraigado y de todos los días por lo cual es necesario que tomemos partido como ciudadanos, demandando simplemente lo que nos pertenece, acceso a información, rendición de cuentas, bien dice Sergio Aguayo: “la verdad y la justicia pertenecen a quienes las conquistan.”