Señor Don Alejandro Junco,

Presidente y Director General del Grupo Reforma,

En relación al artículo de Sergio Aguayo, que ha señalado que en una reunión tras las elecciones de 1988 entre Carlos Salinas de Gortari y Manuel Clouthier se trataron ciertos temas, la fuente, José Luis Salas Cacho, no estuvo en esa reunión, que ya fue detallada en México un paso difícil a la modernidad por quien sí estuvo presente, el licenciado Salinas: "El 27 de agosto me reuní en casa de un empresario con el ex candidato del PAN a la presidencia, Manuel Clouthier. Hablamos sobre la posibilidad de crear un nuevo código electoral" (p. 1031).

De esas conversaciones se inspiró la idea para darle vida, en el gobierno del licenciado Salinas, al IFE ciudadano que organizó las elecciones de 1994, y entre cuyos consejeros se encontraban Miguel Ángel Granados Chapa y José Woldenberg. Si Aguayo no participó en esa transformación del sistema político mexicano fue quizás porque, como se ha señalado en la prensa, "trabajaba para el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN)".

Del supuesto desacuerdo de versiones entre priístas sobre la elección del 1988, es pertinente señalar que el 19 de enero de 2009, el gobernador de Puebla de aquellos años, Mariano Piña Olaya, hizo llegar una aclaración a Miguel Ángel Granados Chapa. El exgobernador precisó ahí que él nunca afirmó haber tomado parte en ninguna manipulación de datos electorales, ni tampoco tuvo noticia de ninguna intervención en ese sentido. Esta corrección no ha sido reproducida por Granados Chapa en su espacio editorial.

Aguayo pasa por alto los estudios que demuestran que, en la elección de 1988, incluso bajo los escenarios más adversos el abanderado del PRI obtiene la mayoría del voto popular (México, un paso difícil a la modernidad, pp. 961-962). En todos los casos el voto da la victoria al licenciado Salinas. Aguayo tampoco cita las encuestas de junio de La Jornada o Gallup-ECO que anunciaban una tendencia favorable al candidato del PRI. Los votos ciudadanos lo confirmaron: 50.36% para el licenciado Salinas, 31.12% para el ingeniero Cárdenas, y 17.07% a Clouthier (México, un paso difícil a la modernidad, p. 963-965). Esto, en las elecciones más vigiladas de la historia hasta esa fecha y en la primera elección presidencial totalmente documentada en el Archivo General de la Nación. Como escribió Manuel Bartlett "el proceso electoral federal de 1988 se ajustó a la ley y estuvo legítimamente documentado".

Finalmente, a diferencia de lo que dice Aguayo, el autor de La sombra del caudillo no era José Luís Guzmán, sino Martín Luis Guzmán.

Oficina del licenciado Carlos Salinas de Gortari