| 20 por ciento del PIB |
Carmen Aristegui F.
30 Ene. 09![]()
Cuando el mundo entero sigue al dedillo y con atención los primeros pasos de Barack Obama como presidente de Estados Unidos y observa cómo 244 demócratas y ningún republicano le aprueban el monumental paquete de estímulo económico que solicitó al Congreso por 819 mil millones de dólares para enfrentar la catástrofe que tiene frente a sí, vemos cómo sale, casi al mismo tiempo, en Suiza, el ex presidente Ernesto Zedillo a decir que a nosotros los mexicanos el Fobaproa nos costó más de lo que costará a Estados Unidos el rescate de su sistema bancario. Vaya consuelo para Obama y sus compatriotas. Vaya revelación para los de acá. Según las últimas estimaciones vistas por Zedillo, al valor neto actual de 1995 supuso el 20 por ciento del Producto Interno Bruto del país. Lo dijo fácil: ¡20 por ciento del PIB! Dimensión monstruosa para la vida de un país. Zedillo aludió que, en términos proporcionales, lo que en México pasó es mucho más grande de lo que será para los norteamericanos. Calificó, como voz autorizada de un "experto en crisis" como se autodefinió, de "erráticas e inconsistentes" las medidas de intervención gubernamental que se han seguido hasta ahora en el marco de la nueva crisis global. No deja de sorprender que sea, precisamente, el artífice de un rescate bancario como el mexicano quien traiga a colación la cifra y active de nuevo el debate de lo insepulto.
La revelación hecha por Zedillo remueve las entrañas -14 años después- del pesado capítulo económico y de impunidad que sigue cargando la sociedad mexicana. Trajo al recuerdo, seguramente sin quererlo y por supuesto sin mencionarla, la larga lista de historias de abuso y excesos que se cometieron en el antes y el durante de aquel rescate del que fue protagonista. Historias fundidas ya en el fondo gigante conocido por todos como el Fobaproa. Transformadas, sin más, en deuda pública nacional bajo las siglas del IPAB.
Hubo durante aquella borrachera, que terminó en quebranto, préstamos sin garantías, financiamientos cruzados, venta y reventa de cartera vencida, compra de acciones con el dinero de los ahorradores, créditos quirografarios otorgados a la palabra; rescates impresentables donde cupo cualquier cosa. Banqueros avorazados y autoridades rebasadas y/o complacientes que dejaron para todo el sello de lo incobrable.
Como un gran saco de la fortuna perdida corrió sin distinción con cargo al erario: 522 mil millones de dólares a costillas de todos. 20 por ciento del PIB. Ahora lo sabemos.
En la historia reciente sobre la impunidad nacional -que es amplia, diversa y nutrida- el capítulo del rescate bancario tiene un papel estelar. De no ser los banqueros Jorge Lankenau, que padeció la cárcel, y Carlos Cabal Peniche, que vivió un proceso del que salió librado al llegar a México después de pasar una temporada en las cárceles de Australia, el asunto no mereció investigaciones mayores. Lo que vino después nos deja marcas indelebles. Zedillo nos obliga hoy también a recordarlo. El sistema bancario rescatado con tan alto costo para la sociedad mexicana fue después sometido a un acelerado proceso de venta que benefició mucho a un puñado de gente. Inversionistas extranjeros se hicieron prácticamente de la totalidad del sistema de pagos del país. Algunas voces alertaron del riesgo que implicaba para el Estado mexicano desprenderse así del sistema bancario y financiero del país. Trasnochados y estatistas les dijeron y no fueron escuchados. Hoy, en medio de la crisis mundial, podemos ver cómo los mejores rendimientos de la banca internacional se dieron estos años en sus filiales en México. No por haber inyectado dinamismo a la economía con un vigoroso sistema crediticio que impulsara el financiamiento para el desarrollo. No, no fue por eso, como deberían. Han recibido sí, puntualmente, las cantidades millonarias de los pagarés y obligaciones del rescate y cobrado altas comisiones que no cobrarían en sus propias matrices. Hoy, con una crisis en perspectiva, se dice que tenemos mejores bases para sortearla con una mejor reglamentación y estructuras más fuertes que en 1994-1995. Sólo faltaría que no, después de lo ocurrido. Queda ahí para la duda cómo impactará o impacta ya al sistema bancario en México la crisis bancaria y financiera en Estados Unidos y otros países en las filiales en territorio nacional.
¿Acaso Zedillo pretende darle lecciones a los que hoy se aprestan a rescatar a sus respectivos sistemas como Obama? ¿O por qué dijo lo que dijo?
Hay diferencias de fondo entre lo que aquí ocurrió y lo que plantea Obama para su país. El rescate bancario mexicano privilegió a los grandes empresarios y banqueros por encima de los deudores. Obama insiste en una fórmula a la inversa: rescatar a los deudores antes que a los banqueros. Ha establecido también criterios para lograr que los grandes bonos que se reparten entre los principales ejecutivos y financieros de las grandes corporaciones queden eliminados o suspendidos hasta que no sea reintegrado el dinero del erario. En México jamás se habló de algo así. Los ganadores de la debacle gozan hoy de cabal salud. ¿Está Zedillo hoy como para decir cuál es el camino a seguir?

María Renée Barquet
31 ene 2009 | 06:14 AM
Geniaaal! Ahora los patos le tiran a las escopetas! que barbaro! a quien se le ocurrió que Zedillo ahora es un brillante economista??! descubrio el hilo negro!! Excelso!
Ya se les olvidó que tooodo mundo comentaba que Zedillo no era más que un vil Títere de Carlos Salinas? ya se les olvidaron las figuras de plastico que vendian en los semáforos de Zedillo y Salinas con cuerpos de rata?
Ahora el brillante ex-presidente le da clases al país mas poderoso del mundo! increible! en qué cerebro de piojo cabe la idea de que el expresidente enmarcado con "el error de diciembre" va a saber más que Obama, Bush o cualquier politico de EU que además cuenta con asesores altamente preparados...señores eso sí es tecnología de punta.
Consuelo Aguilar
3 feb 2009 | 09:08 PM
como dirían por ahí... "aqui hay un detalle"... recordarán que en el caso de México con todo el asunto de FOBAPROA se mencionó que los bancos en todos los entidos ganaro o que ya se nos olvido el denominado "buró de crédito"... cúantos de nuestros padres a la fecha siguen ahi?? es decir, no sólo el gobierno rescató a los bancos, sino que también castigo tajante y bruscamente a los "deudores" que en realidad son los prestamistas...
en el caso de USA ¿cómo sería? ya escuchamos que una parte del es rescate a los deudores y consiste en que el gobierno le regrese a ellos el dinero de sus impuestos... pero y si no es sufiente? el gobiermo estadounidense dará a diestra y siniestra préstamos?? y cómo le va a ser para asegurarse de que le pagen? finalmente el asunto de la crisis empezó por "culpa" del gobierno... será que les condonará la deuda?? pero ¿cómo? si eso genera deuda pública...
el problema no es darle el dinero a la gente o a los banqueros, bueno, sí pero queda en segundo plano encuanto se empeiza a pensar cómo le vamos a hacer para recolectar la lana que regarón y más aun, en cuanto tiempo la recolectarán... ¿con cuánto de tasa de interés?... me parece que en realidad ésta es la parte que se complica... o porqué creen ustedes que en promedio un país se tarda alrederor de una década en salir de una crisis.. no me creen ... ejemplo USA 1929, para los 40´s empezaba nuevamente a funcionar establemente la economía y en los 50´s se notó drásticamente la diferencia con el baby boom y el "american way of life" pero no vayamos tan lejanos... México en 1994-95 para 2004-05 ya empezabamos a tener un "crecimiento sostenido" digo... tambien lástima de dirigentes que no nos saben dirigir al buen camino del señor...
J. Eduardo Ortega
4 feb 2009 | 02:08 AM
(Yo nunca vi esos Rata-Zedillos y Rata-Salinas en los semáforos =P Qué chistoso).
Lo mismo que en la editorial de La Jornada, Zedillo con sus aires de mesías económico. Para darle un zape, basta con mencionar la comparación entre su "rescate" y el que propone Obama: los deudores como prioridad. Ahora resulta que don Zedillo le va a dar clases a nuestros vecinos del norte, de cómo rescatar a un país. Se le olvida que el país no engloba solamente a los empresarios y a los de "la alta". Por eso, mejor que ni lo pelen...
Karen Sujo
7 feb 2009 | 11:16 PM
Hey, pero si el señor Zedillo es experto en crisis ¿no? ¿O será que a él no le pegó y por eso habla de ella como si fuera tal cosa?
No sé qué decir, me parece bien el que se esté tratando de beneficiar al populacho americano en lugar de a los grandes empresarios. Es decir, suena bien, suena justo. ¿Pero qué es lo que pasa cuando se deja de apoyar a las grandes empresas? Creo que esto se pudo ver claramente en la quiebra de la cadena Circuit City. La empresa tenía deudas con otras empresas, al declararse en quiebra deja desempleadas a unas 30,000 personas. Es evidente que se necesita proporcionar apoyo en ambos lados para detener el ciclo de desempleo y deudas.