Carmen Aristegui F. / Justicia en Oaxaca
Reforma
(16-Ene-2009).-
Hace más de un año conocí la historia de Leticia Valdés. Mujer joven, madre de un pequeño de escasos 5 años que fue violado, agredido sexualmente y probablemente grabado o fotografiado en el Instituto San Felipe de la capital del estado de Oaxaca.
Después de varios días de recibir a su niño, de manos del colegio, con el pelo revuelto y los ojos enrojecidos se encontró con las evidencias de la violación sexual a la que estaba siendo sometido. Al auxiliar al pequeño en la limpieza, después de evacuar en el baño de su casa, se percató horrorizada de que lo que había expulsado el niño era líquido seminal. El doctor Isaías Valdés, abuelo del niño y médico de la localidad, guió por teléfono a la madre para conservar la evidencia de forma apropiada para presentarla como elemento clave en una investigación. Así lo hizo, y emprendió, a partir de ahí, una larga y fatigosa tarea para denunciar a los responsables de la violación de su pequeño hijo.
La señora Valdés, decidida a que los hechos que dañaron a su hijo no queden impunes y a que lo que le ocurrió al pequeño no le ocurra a nadie más, ha recorrido el tormentoso laberinto de la -llamémosla de algún modo- justicia oaxaqueña. Después de un año de no hablar con ella me he vuelto a encontrar con la señora Valdés y he podido repasar el caso. La revisión del caso nos muestra, nuevamente, las irregularidades cometidas durante el tortuoso proceso judicial, encabezado por el juez tercero de lo penal en Oaxaca. Se puede observar cómo, desde el principio, el caso no siguió el curso imparcial de un proceso judicial sino que se distorsionó desde el momento en que los copropietarios del instituto, Gabriel Hugo Constantino García, presunto pederasta prófugo, y su esposa, Yolanda León Ramírez, contaron con la defensa del abogado Jorge Franco, a la sazón parte del grupo político del gobernador Ulises Ruiz, quien ha tenido -según las narraciones- a la Procuraduría de Justicia del Estado literalmente a su servicio. El caso de la señora Valdés y su pequeño hijo es un botón de muestra de la inoperancia política y judicial que padece este estado de la República y que ha quedado acreditada a raíz del conflicto social y político que generó la revuelta popular con más de 20 muertes en el estado aún sin esclarecerse, entre otras muchas anomalías que invaden el "caso Oaxaca". Asunto que, por cierto, se encuentra siendo revisado por el máximo tribunal de la Suprema Corte de Justicia. Es de esperarse que este año la Corte se pronuncie sobre el asunto y emita una resolución que pueda condenar la impunidad que ha marcado este conflicto. Junto a este tema que involucra factores múltiples y alcanza una gran repercusión social, sería deseable que se trajera a esta revisión amplia de la situación en Oaxaca también -aun de forma colateral- el caso de la señora Valdés y su pequeño hijo como una evidencia más del profundo problema que padece el sistema de justicia del estado. Máxime que la misma Suprema Corte conoce del caso, una vez que la señora Valdés logró la intervención de la ministra Olga Sánchez Cordero, quien promovió la revisión del caso del Instituto San Felipe. La Corte atendió el asunto y se pronunció al respecto con una serie de medidas que no han sido debidamente atendidas, según señala la señora Valdés, quien acusó directamente al juez tercero de actuar bajo la consigna del gobernador Ulises Ruiz.
Por lo pronto, este caso -que ha tomado notoriedad en algunos medios de comunicación- ha dado un nuevo giro. Ya no sólo cuenta el instituto y estas personas con una defensa estrechamente cercana al gobernador Ruiz, tan cercana como que ha formado parte activa del grupo político del mandatario con cargos en la Secretaría General del estado y la suplencia como senador cuando Ruiz ostentaba ese cargo antes de ser gobernador. Esta situación, de suyo grave por la violación de un menor, arroja también información sobre posibles abusos a otros niños del mismo instituto y la posibilidad de la existencia de una red o algún otro tipo de organización dedicada al abuso de menores y pornografía infantil. Hay referencias, en los testimonios, de la existencia de cámaras, por ejemplo, en el lugar en donde el niño refiere que hubo las violaciones.
El punto es que, más de un año después, este caso que por extrañas razones ha movilizado una gran cantidad de recursos tanto económicos como políticos del entorno del gobernador Ruiz, ahora cuenta con una defensa reforzada. Han sido contratados -nada más ni nada menos que- los servicios del despacho de abogados que encabeza José Luis Nassar Daw -hijo del tristemente célebre Miguel Nassar Haro- y cuyos servicios de defensa, según se sabe, implican fuertes erogaciones a quien los requiere. ¿Por qué se despliegan tantos recursos en torno al caso del niño de Oaxaca? ¿Acaso la madre, con su activismo y constancia, se acerca a algo que no conviene que sea revelado?

Luis Alberto Medina Lobo
19 ene 2009 | 05:49 AM
Es verdaderamente vergonzoso el papel que han desempeñado las autoridades para poner un alto a esta clase de crímenes que se cometen dentro de las escuelas, cosa que es muy alarmante sabiendo que los niños, principales víctimas de esta incompetencia legal, pasan alrededor de 30 horas a la semana en aulas plagadas de maestros pederastas en "colegios de alto prestigio y altos valores humanos" como es el caso del Instituto San Felipe.
Lo perturbador es que no es la primera vez que la política se ve implicada en una red de pedofilia (¿Alguien dijo Mario Marín?), donde el abuso de poder no se hace presente únicamente en la impunidad del delito que se comete, sino que deriva además en una censura hacia los medios de comunicación por parte de nuestro gobierno como fue el caso de la periodista Lydia Cacho e inclusive de Carmen Aristegui.
Felipe Calderón tiene toda la razón al decir que éste país se está desmoralizando, se desmoraliza por curas y maestros pederastas sin castigo, gobernadores corruptos implicados en redes de narcotráfico y un presidente que no reacciona de una manera lógica ante las situaciones por las cuáles el país parece un barco que se hunde en plena tormenta.
¿O será acaso que en su política de gobierno aplica el famoso dicho: "Ten a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca"? Porque si es de ésta manera, lo hace de una manera excelente.
Consuelo Aguilar Pineda
19 ene 2009 | 06:15 AM
no dudo ni por un segundo que lo que le pasó al niño fuera verdad inclusive creo que le fue barato...insisto pueblo vs gobierno+ elite política+grupos de poder+ cárteles... harto complejo, lamentable pero tambien es real...
opino que se requiere una guerra civil... quién va a poder más un puñado de pseudo humanos que se divierten violando niños o personas racionales como tu y yo y más de cien millones de mexicanos hartos de la "situación" que no nadamas se resume en una crisis económica, México tambien está viviendo una crisis política-social... más social que política
Ericka Peña
19 ene 2009 | 07:32 AM
Vaya que no sería la primera vez que algo tan "pequeño", sea tan sólo el encubrimiento de algo más grande dentro de la política. No me parecería extraño, ni mucho menos alarmante, que tanto esfuerzo por defender a los directores del colegio y por mantener el caso y la información repecto a éste en un status de "secreto", se deba a que el mismo gobernador o los mismos funcionarios políticos se encuentran envueltos en prácticas ilícitas y de baja calidad moral.
Me parece alarmante, eso sí, que crímenes como estos queden impunes ante, como tal lo menciona Aristegui, algo que aquí nos gusta llamar "justicia", pero que de eso no tiene ni las palabras.
¿En verdad existe la justicia en el país? ¡Que nos conteste alguien a quien ya le haya tocado conocerla!
Regina Mitre
19 ene 2009 | 03:32 PM
Entiendo como este caso es sólo un ejemplo de los cientos (¿O miles?) de casos corruptos que permanecen sin seguimiento real. Me parecen despreciables aquellos que se atrevan a cometer esos hechos aprovechados e inhumanos, y más aún, aquellos otros en el poder que se abstienen de tomar cartas en el asunto.
Carmen Aristegui es una periodista lider en opinión, me parece adecuado que toque estos temas para informar a la sociedad de las vacaciones que la Señora Justicia se ha tomado.
Julieta F.
20 ene 2009 | 05:32 AM
Este caso me parece que ya es llegar al extremo, y que con este suceso quieran cubrir otras "faltas" de la política del estado me parece aun mas lamentable.
Creo que es lamentable que en un suceso tan desagradable no hagan "justicia" y con mayor razón si se trata de un niño.
Pero como dicen las preguntas tal vez hay algo que la mamá del niño quiere desenmascarar y por eso le han dado tanta vueltas al asunto , y por eso desde un principio fue un caso mas de la inseguridad del país, es muy decepcionante ver el país del que venimos y mas aun no poder hacer nada.
José Eduardo Ortega Ríos
20 ene 2009 | 09:14 PM
No, señor Calderón, la falta de valores y moralidad en México, no se debe a la "desunión familiar". La causa es la bola de escoria corrupta que trabaja como cabeza de nuestro sistema político y jurídico, que solamente se ponen a trabajar (en favor propio) cuando ya los van a agarrar con las manos en la masa. El hecho mismo de que abusen de su poder, para encerrarse en esa burbuja "antijusticia", justo cuando alguien se atreve a alzar la voz y denunciarles, es la misma prueba de que intentan ocultar sus negocios sucios... ¿por qué otra cosa lo harían? ¿No más "por si las moscas"? Es también muy triste ver que, aquellos con más poder, lo ocupen para su beneficio, para seguir operando sus mafias, cuando Oaxaca es uno de los estados más pobres del país.
Marina Esquivias Celedón
21 ene 2009 | 12:35 AM
Me parece absurda la manera en que trabajan los que aplican "la ley" que mas que ley constitucional pareciere ser la tan conocida "Ley de Herodes" y que aquél que no cuenta con los recursos, los contactos o la protección de las altas esferas no tiene mas opción que "hacer la lucha" que se extiende a tiempos indefinidos o callarse y maldecir por dentro... Es vergonzosa la manera en que se protege a la gente que hace este tipo de cosas, que lejos de quedarse en la cuestión física, mata el alma del niño que fue tratado como bulto por tan miserable bestia, INDIGNANTE!!!
En lo personal Carmen Aristegui me parece una mujer digna de imitar, creo que es una de las mejores periodistas de nuestro país, aunque francamente con esta noticia me encuentro ante una dualidad de opinión, la primera es que considero que hay noticias mucho mas relevantes de las que Carmen Aristegui pudo escribir, sin embargo, también pienso que este tipo de crimenes quedan sin castigo por la poca visibilidad que se les da. Bienvenido todo lo que venga de Carmen Aristegui, envidiable.
MarinaXP
Carlos Casasola
21 ene 2009 | 02:19 AM
creo que esto refleja lo que el país ha estado viviendo últimamente; el crimen organizado, las tranzas y sobretodo que se ponga el dinero sobre cosas tan malas como violar a un pequeño... me pongo a indagar un poco y trato de verme en su posición (claro, no en la de violador sino como persona con familia) para pensar si eso que "yo" hago me gustaría que se lo hicieran a mis hijos, o sobrinos o primos o no se...
el caso es que este tipo de crímenes no para, no obstante que sale en las noticias, que son figuras con cargos de poderes altos; no entiendo que se debe de hacer para que el gobierno actúe ante estos delitos... pues yo entiendo que no somos un país primermundista donde TODOS los delitos son castigados pero cuando se tiene al sospechoso, con todas las pruebas de que él lo hizo y aun así no atraparlo...
Karen Cristina Sujo Contla
21 ene 2009 | 06:28 AM
No estoy segura de qué es más alarmante, si el hecho de que un niño haya sido violando en unta institución educativa, o el hecho de que no haya justicia para sancionar a su violador. Si nos ponemos a pensar en el supuesto propósito de las instituciones educativas no deberíamos maravillarnos cuando vemos el inevitable deterioro de la moral mexicana.
Tal vez en lugar de contarles a los niños fabulosas historias sobre princesas y castillos podríamos prepararlos para la situación del país con conceptos tales como "justicia" y "nunca jamás".
Yunyuney Martínez Morales
21 ene 2009 | 04:52 PM
Definitivamente “justicia es lo que menos hemos conocido en nuestro país, día a día miles de personas son abusadas y violadas en sus garantías y derechos esenciales, pero esto no parece importarle a l gobierno que busca solo conseguir publicidad en campañas.
Nos ajeno para nadie el caso Oaxaca, los graves delitos que se han cometido, la gran esfera de corrupción que rodea ese estado, y por si no fuera poco ahora atenta contra la integridad de “un” niño, en el mejor de los casos. Parece increíble que aún siendo conocimiento general las inmensas irregularidades no se castiguen con mano dura estos abusos de autoridad.
¿Nuestro sistema de justicia en realidad está tan podrido?, el estado mexicano ya no es capaz de garantizar la seguridad de las personas, su función principal, entonces ¿Qué nos queda por hacer? Sin dudarlo tomar las riendas de nuestra justicia social, reclamar nuestros derechos y sus obligaciones. Si el pueblo sigue callando y aceptando este tipo de actos no me gustaría imaginar que futuro nos depara.
jessica arenas
21 ene 2009 | 06:33 PM
Yo creo que este artículo tan crudo y fuerte nos muestra solo una pequeña parte de que tan mal estamos en cuestiones de "corrupción" en nuestro país.
Es increible que la seguridad este tan mal en México, abusar de un niño de 5 años es algo realmente enfermo, ¡más que eso! Los infelices criminales que cometen no solo actos de este tipo, tambien secuestros, asesinatos, etc. merecen pena de muerte, solo de ese manera bajaría un poco la delincuencia y la falta de seguridad que tenemos.
Ahora, los padres de familia no solo se tienen que preocupar cuando sus hijos salen de noche, a plena luz del día se cometen delitos horribles, y ahora no solo eso... ¿¡¿¡tambien en las escuelas!?!? en donde se supone que los hijos van a recibir educación y valores!
Y lo peor de todo es que estos criminales no son castigados....solo falta que los feliciten.
Diego Adolfo Tapia Nava
21 ene 2009 | 06:49 PM
Me gusto mucho esta noticia ya que da a conocer las irregularidades en las que México se encuentra de como es posible que de un caso se haya tenido que ir hasta la suprema corte de justicia y el abogado de la defensa resulta ser uno de los mejores del pais y defiende a los culpables por que son amigos del gobernador que tambien tiene algo que ver con este asunto
No es justo que esta pobre familia tenga que luchar por justicia por su propia mano ya que las evidencias son claras pero al parecer el gobernador no quiere que se de a conocer algo.
Esperemos y este caso se resuelva y lo responsables sean castigados no importa quien sea.
Ana Uribe
26 ene 2009 | 04:15 AM
Esto es solamente una muestra de hasta donde puede llegar la corrupción en nuestro país. Es increíble que hasta los niños tengan que pagar por ello e intolerables también los casos de pederastía en nuestro país.
No tuvimos suficiente con Marcial Maciel y su "gober precioso"...bueno, ahora la historia parece repetirse.
Espero que el caso se resuelva y los criminales sean sometidos a las medidas correspondientes. En caso de que no proceda, ojalá que la madre pueda hacer justicia por su propia mano, porque si a mi como lectora me da coraje, me imagino lo que ella deberá de sentir.
Aletse Guzman
26 ene 2009 | 04:33 AM
Creo que la pregunta que nos lanza al final Aristegui, se refiere a toda la claridad que hay detrás del humo negro que no quiere ni el gobierno, ni los medios de comunicación que se destape. Por ahora vemos a un desalmado pederasta en libertad acosando y abusando sexualmente de inocentes pequeños, sin embargo esto nos hace pensar cuantos pederastas están cobijados bajo un puesto político o religioso. Miles de pequeños son traficados a países y ciudades para ser abusados y explotados sexualmente alrededor del mundo. Hoy nos enteramos de que pasa en nuestro país pero cuántos niños de diferentes nacionalidades están en esta situación tan precaria. Señores, esta gente esta atentando en contra de nuestro futuro, del futuro de nuestros hijos.
Este articulo nos pone bajo la triste conclusión de que la corrupción= poder y que el vivir= mantenerse callado de la corrupción antes vista o hasta vivida.
Nuwanda Orlov Le Clezio
29 ene 2009 | 05:10 AM
Es específico el espacio donde se desenvuelve esta situación tan degradante para la dignidad de una familia y para la imagen de un Estado de la Nación que repercute en una mala fama generalizada a nivel nacional causada por las descaradas acciones de aquellos políticos que se aprovechan del poder gubernamental otorgándoles cierta inmunidad legal que los persuade a seguir obrando con una actitud de libertinaje. En lo personal estas situaciones me generan una concreta iracundia contra los mandatarios del Estado que se valen de la confianza que el pueblo depositó en ellos durante los procesos democráticos y que solamente pueden ser destituidos mediante la violencia u otra clase de actos represivos radicales contra el poder, pero esto ¿qué clase de imagen nos da a nivel mundial?, las rebeliones armadas, el narcotráfico, la inestabilidad social y política como consecuencia de actos de corrupción son entornos que nos convierten en candidato favorito como país a entrar en la negra lista de Estados Fallidos. ¿Acaso vamos a permitir que unos pocos muestren al mundo lo que muchos otros refutan en sus ideales de vida? Es importante mencionar que la imagen queda en segunda o tercera mano cuando se trata de nosotros los afectados y nuestra constante espiral regresiva degradante.